DESARROLLO AGRICOLA
Los métodos tradicionales de cultivo en la zona se han mostrado ineficientes y poco rentables, insuficientes para lograr escapar de una economía de subsistencia. El desconocimiento de la alternancia de cultivos provoca el agotamiento de los suelos, dejándolos yermos, obligando a los agricultores a deforestar espacios vírgenes en búsqueda de terrenos fértiles.

El objetivo del proyecto agrícola es la introducción de nuevas técnicas de producción agrícola en el Subdepartamento de Bengbis. La introducción de la rotación de cultivos mantendría los suelos aptos para cultivar en ellos de forma indefinida, evitando que se deforestaran nuevas zonas selváticas, con la contribución al cambio climático que este hecho produce. Además, el reciclado de restos orgánicos para la producción de fertilizante orgánico mejora la capacidad productiva del suelo
Este proyecto lleva en funcionamiento desde septiembre de 2007, en esa fecha se preparó la finca experimental en la que se cultivó maíz de tres formas diferentes: una tradicional y dos con innovaciones en las técnicas de cultivo. El resultado fue que la manera tradicional fue la menos rentable de las tres. Entre las otras dos formas había una clara diferencia de producción a favor de una de ellas, que fue la elegida para cultivar maíz en 10 fincas demostrativas, que se encuentran dispersas por todo el Subdepartamento de Bengbis.
Estas fincas sirven de introducción del nuevo método de cultivo de maíz en la zona. Las fincas que no alcancen un mínimo de producción, establecido con anterioridad, se estudian para averiguar el por qué de su fracaso y se repite la experiencia en ellas, si se considera adecuado.
Respecto a la judía, el proceso es el mismo que el del maíz, plantándose en las mismas fincas en las que se cosechó maíz. El cultivo de ambos productos se hace alternándose el uno con el otro.